Desde esos primeros 140 caracteres, vía retweet de uno u otro follower (no logro recordar), atrapó mi atención, sí #yoconfieso. Letras divertidas, pícaras, juguetonas, ácidas, sarcásticas, intelectuales, pero sobre todo, seductoras… Aunque debo confesar que su avatar no me dijo mucho esa primera vez, no me provocó. Es más lo consideraba X entre los X… incluso buen candidato para bloquearlo, mínimo, o reportarlo como spam.
No sé cuánto tiempo pasó para seguirlo o bien no sé si él me dio follow primero, qué más da, después de ese twitteo… Ahora estoy perdida en esta oscuridad del exilio, a tantos y tantos kilómetros. Sí, debí seguir en el #nioniasclub, pero no… tuve que irme al lado oscuro… y todo por no seguir los sabios consejos de @SeñoritaCafe. Incluso, me dio unfollow…
¡Rayos! #verdadedios (como twittearía una de mis followers, de las más queridas #unacosaporostra) no sé cómo empezamos a tener ese intercambio de tweets... aunque me queda la ligera impresión de que todo comenzó porque coincidimos en gustos musicales y en uno que otro concierto y lugares que frecuentamos en algún momento de la vida... Y vuelvo con la misma canción, ¡no sé cómo me fui a involucrar con @ernykamikaze!.. por más que quiera ocultarlo, no me puedo engañar... era un bastardo adorable...
Quizás los fantasmas se han llevado los recuerdos… Quizás, sólo quizás, los olvidé en ese lugar donde todo inició… después, donde todo sucedió.
Siempre creí que Twitter es sólo un medio de comunicación e interacción, pero jamás me imaginé, que para mi tendría un significado mucho mayor, ni mucho menos a lo que me llevaría. Según yo “todo es cuestión de sentido común”, esa cantaleta que siempre traje en la cabeza… ¡Sí cómo no!… Ahora lo veo con otros ojos, con otro cristal, pero ¿de qué sirvió?, no lo sé…
No me arrepiento de lo que hice, porque se lo merecía, estoy convencida de que así es… Pero, consuelo de tota, también lo hizo con otras twitteras, quienes como yo cayeron cual pajaritos en época de contingencia ambiental… ni tweet hicimos. Todas nos rendimos ante sus encantadoras letras, nos envenenó con esos 140 caracteres y alguno que otro link sobre cuestiones interesantes, nos dieron en la madre. Bueno, qué me importan las demás a estas alturas, ellas no tuvieron que hacerlo, en cambio, yo sí… es tiempo de un #yoconfieso… no, no, aún no…
Hasta eso, fue fácil, no tuve que pensarlo tanto… una, dos, tres, cuatro, cinco noches en vela me bastaron para ir armando el acto final, sí #fuertedeclaracion. Cinco madrugadas en las cuales cada uno de los elementos fue llegando, sin prisa, sin vacilar.
Esa noche de octubre, con el viento tocando mi ventana y la tímida luz de la luna como acompañante de camino, después de llegar del trabajo y encender como loca la computadora, lo primero que hice fue meterme a Twitter, porque esa sublime adicción se vio truncada por la batería del iPhone descargada. Hasta eso, he de reconocer que aunque twitterholica que soy, sí prestaba atención a mis labores, es más, la concentración era de diez.
Pues total que como a eso de las nueve de la noche tenía tres DM de @ernykamikaze… el primero decía: “Hola guapa, extrañé tus tweets. Cuándo nos vamos a ver? #abrazonecesario”.
El segundo: “Estoy seguro de que no te vas a negar… algo me dice que hoy sí” –no hice otra cosa más que indignarme, según yo, pero no cabe duda que más pronto caí que una habladora -.
El tercer DM, el que me enfureció y a la vez me pico la curiosidad y me dio alas (sí, sí, sí, ya sé lo que me estarías machacando querida APS @ManzanaMango, la curiosidad mató al gato y tú no tienes nueve vidas, ni nuestros aquelarres funcionarían, así que ándate con cuidado), decía: “Te espero ahorita, en el Rexo, impacientemente".
Me levante, encendí un cigarro y me serví un tequila para pensar, hay que agarrar valor o lo que sea ante tres DM’s que me dejaron como el grito de Munch… con el vaso en la mano, caminaba como león enjaulado por todo el departamento… Eran las 10:30… “Voy o no voy… pero qué se cree… voy o no voy… pues por quién me toma…” y así esos pensamientos fueron pasando cuadro por cuadro…
Once de la noche, agarré mi abrigo, bolsa y llaves y salí disparada… No pasaron ni 15 minutos y ya estaba dejando el auto en el valet parking… entré a TwitBird y le mandé un DM: “Estoy afuera del Rexo”.
Enseguida salió el hombre con la sonrisa más encantadora que jamás haya visto. Un moreno de no malos bigotes, cabello alborotado por rulos negros… ojos (pues dos)… insisto una sonrisa más que atractiva… hechicera… y unos labios, que mejor no le sigo, para qué, si ya no está.
Entramos y nos bebimos algunos martinis, excelente plática… demasiado coqueteo… La química fue brutal... en fin...
Después de esa noche, y por un espacio de tres o cuatro meses, seguimos twitteando, pero eso sí, con mensajes en clave... a través de los nombres o frases de las rolas que más nos gustan... y en DM coqueteo vil... (no cabe duda, me enamoré de un twittero).
Pero después vino el #dramadrama… dicen que la que busca, encuentra… Un día de esos de poca adrenalina y mucho ocio se me ocurrió entrar al time line de @ernykamikaze… vaya sorpresa… fui siguiendo tweets, replys y retweets… como siempre 140 caracteres seductores, encantadores, cómo no volar con esa fina letra… después de cuatro horas de estar siguiéndolo, literalmente, sentí fuertemente que me engañaba, ese maldito sexto sentido que tenemos la mayoría de las mujeres, bueno a ellas también, en dado caso estaban siendo engañadas, pero yo reventé en celos… Esa misma noche habíamos quedado en vernos donde siempre, asistí como si nada hubiera pasado.
Lo fui observando durante unas semanas, tanto en su TL como en los momentos en los que estábamos juntos… sí había cambios, estaba más tweeteador que nunca conmigo hasta que un día por DM me dijo: “It's hard to believe, I was so in love with you” (frase de una de las rolas #shubidubi que más me gustan de la OMD) en ese instante, como por arte de magia me quedé bruta, ciega, sordomuda, torpe, traste y testaruda, como ya lo cantó Shakira…
Así que tomé mis cosas y me lancé a su depa… Para qué lo hice… como si fuera churro hollywodense lo encontré en plena acción… Aún no se va esa imagen de mi mente… estaba ahí con ella, en nuestro espacio… salí corriendo.
Después de esas cinco noches en vela… la decisión estaba tomada vacié los datos que había encontrado en Google…En los días siguientes traté de actuar como si nada hubiera pasado. Un viernes llegamos a un nuevo antro a tomarnos unos martinis…
Plan con maña, ese antro era nuevo como desconocidos nosotros, así hice que tomara un martini tras otro… nos fuimos a su depa, enamorados como siempre… le preparé el martini del final de la noche y con el cual ya no pudo levantarse más…
@lorerivera
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